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9 Tips Para Mejorar La Convivencia Familiar En Los Días Festivos

 

Los días festivos pueden ser estresantes para algunas personas, ya que la convivencia familiar puede involucrar a muchas personas con personalidades diferentes. Roces pueden surgir, ya que cada quien puede tener necesidades distintas.

 

Otro factor a considerar es que normalmente cada miembro de la familia tiene un rol, que puede ser ya sea consciente o inconsciente. La combinación de los roles es lo que forma la dinámica familiar. Por lo general, las dinámicas familiares se mantienen iguales por mucho tiempo. Por este motivo uno puede sentir que todo se siente igual cuando esta de visita por ejemplo.

 

Hay eventos o circunstancias que pueden “desequilibrar” la dinámica familiar, pero normalmente lo que sucede es que los miembros hacen todo por regresar al estado de homeostasis, o en otras palabras, dónde se percibe una sensación de estabilidad o familiaridad.  

 

Cuando un miembro de la familia se sale de su rol o simplemente crece, hace conciencia, o esta en desacuerdo con la dinámica familiar, es aquí cuando pueden surgir conflictos entre los miembros. ¿Por qué? Porque la dinámica y roles que tenían ya estaban establecidos y son familiares. La familiaridad es segura, sin importar que tan positivo o negativo que sea el ambiente. Los cambios, aunque sean positivos, pueden dar miedo ya que hay un elemento de incertidumbre. 

 

Si estás preocupado(a) o estresado(a) anticipando los días festivos o la convivencia familiar, aquí están algunas sugerencias para tomar en cuenta durante esos días:  

 

1. No dejes las cosas a última hora

 

Entre más pendientes hay, el nivel de estrés sube y uno está más propenso a reaccionar de manera negativa con los demás. Similar al ambiente laboral, si uno deja todo para el último, el ambiente puede ser tenso y no se disfruta el momento presente de la misma manera.

 

2. Recuerda cuál es el propósito del día festivo y el porque están todos reunidos

 

¿Qué significa para ti ese día? ¿Cuáles son tus creencias? ¿Qué es lo que disfrutas de esa tradición? ¿Cuál es el motivo por el que estas ahí en ese momento? Es importante formar tu definición personal del porqué celebras o continúas la tradición del día festivo.

 

3. Si hay un problema con algún miembro de la familia, háblalo

 

Háblalo a solas con esa persona. Muchas veces, el conflicto nos da miedo o tratamos de sacarle la vuelta. El problema con eso es que muchas veces es difícil fingir que todo está bien y nuestro comportamiento lo demuestra. En vez de actuar tus sentimientos, acepta que algo no está bien y tómate un momento para compartir con esa persona lo que esta pasando. Recuerda que es importante cómo comunicas lo que quieres decir. Si uno grita o insulta, es muy probable que la otra persona reaccione de manera similar, ya que el instinto del ser humano es defenderse cuando se siente atacado.

 

4. Recuerda que las familias perfectas no existen

 

Todas las familias tienen sus propias dinámicas y problemas. El concepto de la familia perfecta es una fantasía, por mas que muchas personas quieran aparentarlo. Mucha gente cree que son los únicos lidiando con “X” problemas familiares, mientras que no se dan cuenta que si fueran parte de otra familia tendrían un set diferente de retos y dinámicas.

 

5. Sé flexible en cuanto a expectativas  

 

Si los planes cambian, no hay de otra mas que adaptarse a ellos. La flexibilidad nos ayuda a poder navegar las altas y las bajas mientras que la rigidez fomenta el estrés y la negatividad. Por ejemplo, recuerdo que hace varios años tuve un año nuevo en el cual me la pasé enferma. Tenía en mis planes convivir con familia que estaba visitando, pero terminé viendo películas sin poder salir. Al principio, sentí frustración al no poder festejar el año nuevo como me lo imaginaba. Sin embargo, ya que me quité de la mente la idea de que año nuevo se tiene que celebrar de una manera en particular, pude relajarme y aceptar la situación.

 

6. Acepta lo que no puedas cambiar

 

Si sabes con anticipación que la relación con algún miembro familiar puede ser difícil, tómate un momento en silencio para reconocer como te gustaría que fuera esa persona. Después, tomate un tiempo para aceptarlo(a). Lo único que puedes controlar son tus propios pensamientos y acciones. Lo que causa mucho conflicto entre familiares es la necesidad de estar “en lo correcto,” cuando en realidad lo que es correcto para alguien puede no ser correcto para la otra persona.

 

7. Pon atención y maneja tus propias emociones

 

Muchas veces nos contagiamos muy fácilmente con la energía de otra persona. Esto es normal, ya que somos humanos y los demás tienen un impacto en nosotros. ¿Cuantas veces hemos estado en situaciones en donde la otra persona se altera, tú te alteras también y así sucesivamente va escalando la intensidad? Si la otra persona está alterada, respira profundo, escúchala, obsérvala y trata de averiguar qué es lo que está pasando.

 

8. No hay un esquema específico

 

Si estás pasando por épocas difíciles en tu vida, como por ejemplo un duelo, trata de reunirte con al menos una persona con la que te sientas cómodo(a). Los días festivos no tienen que ser como los pintan las películas. A veces, simplemente estar en compañía de alguien es suficiente.

 

9. Reconoce si buscar ayuda es lo ideal

 

Por último si hay un problema que está impactando a toda la familia, como por ejemplo violencia, adicción, o peleas constantes, busquen ayuda profesional y denle seguimiento.

 

 Foto por Markus Spiske.

Stephanie Páez, M.A., LMFT Associate, es una licenciada en psicoterapia familiar y de pareja en Austin, Texas. 

www.stephaniepaeztherapy.com

stephaniepaeztherapy@gmail.com

Instagram @stephaniepaeztherapy

 

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